CONCEPCIONES ACERCA DEL PLACER by Psic. Lissette Valadez Canseco

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Al hablar de placer, se pueden tener ideas erróneas generadas frecuentemente por el miedo a algo que nos es desconocido. Es interesante conocer desde cuándo existe éste concepto y cuáles son las modificaciones que ha sufrido con el paso del tiempo. Muchos han sido los autores que han hecho aportaciones enriqueciendo el concepto; David Barrios comenta que existen comportamientos placenteros que al distinguirse de lo que hace la mayoría de las personas, son condenadas o etiquetadas, así como a los individuos que los practican son calificados de “enfermos”. Regularmente dichas prácticas, al estar alejadas de lo convencional las han colocado en un grupo de “enfermedades sexuales” que han sido denominadas perversiones, aberraciones, desviaciones, degeneraciones, variantes, parafilias, en algunos casos con un afán descalificador y en otros, por considerarlos variaciones de un tipo “natural” de ejercicio erótico: el coito vaginal.

En épocas anteriores, ya se hablaba de éstas diferencias de estímulos, el Marqués de Sade fue criticado duramente por la sociedad francesa por sus escritos que cambiaban el sentido “normal” de la búsqueda del placer. Para él, no sólo el cuerpo era fuente de goce, el dolor, la laceración, la humillación eran aspectos muy importantes para obtener gratificación. Sin embargo, y a pesar de que la mayor parte de la sociedad no estaba de acuerdo, es evidente que aportó muchísimo a la sexualidad, pues así como había gente que lo desacreditaba, también existía otra parte que estaba de acuerdo con él e incluso llevaban a cabo prácticas sadomasoquistas.

Es por ello que al placer no se le restringe, es un punto en un continuo, es toda una gama de sentidos, de aspectos ideales, psicológicos, culturales y sociales que describen cómo las personas obtenemos placer y de maneras tan múltiples. Que no sólo constituye una parte importante del individuo, también tiene como función el desarrollo estable y saludable de la mente de hombres y mujeres.

Una forma para descubrir nuestra sensibilidad y nuestra sensualidad es en el contacto con el propio cuerpo y el cuerpo del otro, vivido como una revelación única. Pues lo que la sociedad actual tiende a identificar como “culto al cuerpo”, no es más que la ideología de una realidad donde hombres y mujeres padecen el maltrato cotidiano; considerando el ritmo de vida que se nos exige, el régimen alimenticio, los horarios de las jornadas, los sistemas de competencia, todo ello negándonos la posibilidad de cuidados elementales como una buena dosis diaria de cariño.

 

Aún en la actualidad se considera que el placer es algo que debe estar oculto, como algo que existe pero disfrazado. Estas ideas que han estado presentes en nuestra cultura, se han encargado de limitar el placer solo a lo genital, dejando de lado la gama de sensaciones que podemos experimentar.

  1. Se puede categorizar al placer de a cuerdo a las siguientes características:a) Fisioplacer: necesidades básicas vividas individualmente, su base es la sobrevivencia; por ejemplo sexo, beber, comer.

    b) Cultiplacer: no son necesidades de sobrevivencia, hay un aprendizaje de por medio y se fundamenta en la cultura. Se subdivide en tres categorías, las cuales son:

  • Psicoplacer: experiencia derivada de actividades iniciadas por personas individuales, no exige la presencia de otra persona; por ejemplo ir al cine, leer, jugar en la computadora.
  • Socioplacer: experiencia derivada de actividades compartidas con una o mas personas; por ejemplo una conversación, bailar, jugar en grupo.
  • Ideoplacer: experiencia derivada de actividades intensamente privadas que van más allá de la vivencia directa e individual que se proyecta hacia “el otro”; por ejemplo la búsqueda de la libertad o crear.

Por otro lado, pero de forma complementaria, Fina Sanz dice que el placer es algo autónomo, es la capacidad que tenemos las personas de gozar, porque nuestro cuerpo es sensible. Habitualmente se ha hecho depender el goce o la respuesta orgásmica de la persona con quien se mantenía una relación, haciéndole responsable. Pero la capacidad de placer depende de la disponibilidad personal más que del virtuosismo ajeno.

Sanz engloba diferentes aspectos en la distinción que hace entre dos tipos de placer: 1) el placer que podríamos considerar como físico (fisiológico, originado por ejemplo por el contacto o fricción de determinadas partes del cuerpo, como los genitales, y 2) el placer erótico, es el que se puede experimentar a través de los sentidos, de las representaciones mentales (fantasías) y sus significados, del contacto físico, más que de la sola fricción corporal, e incluso puede darse sin contacto. Sanz comenta que ambos tipos de placer pueden darse unidos o de manera separada, y sea como sea la experiencia placentera; pero la vivencia subjetiva de placer siempre será distinta entre las personas.

Se han realizado investigaciones en cuanto a la diferencia que tienen hombres y mujeres para conceptuar el placer. Los hombres y las mujeres, tienen en común los fisioplaceres: comer, dormir y sexo; sin embargo, los hombres se inclinan más por los psicoplaceres a diferencia de las mujeres, las cuales se inclinan más por los socioplaceres. En cuanto al concepto placer en la pareja, tanto hombres como mujeres le dan más valor a los socioplaceres.

Claramente se observa que, tanto mujeres como hombres tenemos concepciones distintas, tanto en la vivencia, como en la expresión del placer. Uno de los aspectos primordiales en la conformación de Occidente es que la expresión del placer ha estado solamente dirigida a los miembros del sexo masculino, así como a grupos dominantes de la sociedad, un ejemplo puede ser la mujer como objeto y sobre esto la prostitución.

También varía enormemente la significación atribuida a la sexualidad y las actitudes ante las diversas manifestaciones de la vida erótica, dependiendo la cultura. Algunas sociedades muestran tan poco interés en la actividad erótica que han sido llamadas más o menos “asexuales”.

Sanz comenta que en nuestra tradición cultural el dolor se ha asociado con lo romántico, el amor y el afecto. El dolor es valorizado y el placer penalizado: El goce, el bienestar sin pagar un precio o dolor posterior, produce miedo en cuanto al placer de sensaciones corporales, de imágenes o de pensamientos. Se vive el cuerpo más como un lugar de dolor que como lugar de placer; éste suele asociarse al pecado, lo sucio, lo feo, lo desagradable, lo inmoral, la culpa y el castigo.

Este miedo se asocia  a otro: el miedo a la libertad, en lo relacional se concreta también a la dependencia o “adicción” no sólo sexual sino afectiva, temer gozar por miedo a crear una dependencia afectiva con esa persona. En el terreno social, hay que destacar los escándalos que producen los temas relacionados con el placer sexual, cómo los regímenes represivos y autoritarios. Se tiene una especial preocupación por el goce de la sexualidad como algo peligroso que hay que controlar y vigilar por el temor a la libertad, el descontrol o el desorden.

No existe una forma “normal” de vivenciar el placer, cada quien conforma su mapa erótico con base en experiencias, significados que se asignan, aprendizajes, gustos, necesidades, creencias. Las sensaciones sexuales son personales.

Es importante considerar que debido a nuestro aprendizaje cultural, no contamos con la vivencia del placer al máximo, para ello, debemos reconocer que existen especialistas dedicados a compartir sus conocimientos relacionados con la vivencia integral del placer, no sólo erótico sino el placer por la vida; algo que ha quedado olvidado.

El o la Psicoterapeuta Sexual, nos ayudarán a reencontrar el contacto con el placer olvidado o acercarnos a él como primera vez. El consultar al especialista no significa que tengamos una enfermedad o deba avergonzarnos, simplemente es un deseo de mejorar nuestra calidad de vida y vivencia de nuestra sexualidad.

Bibliografía:

  • Amezcua B. J. (2001). El significado del placer, del dolor y del amor: Una revisión crítica e interpretativa de su estudio en Psicología.
    Tesis de Licenciatura. Facultad de Psicología, México, UNAM.
  • Barrios, M. D. (2005). En las alas del placer. México: Pax.
  • Corres, A., P. (1997). “El placer y sus significados”.En Corres, A. P., Bedolla M. P. y Martínez T. I. (compiladoras).
    Los significados del placer en hombres y mujeres. (pp. 13-68). México: Colección Fontamara.
  • Sanz, F. (1999). Psicoerotismo femenino y masculino. 4ta. ed. Barcelona: Kairós.

Referencia web: http://www.capi.com.mx/noticias51.html

Alan Turin de Computación moderna e historia de Homofobia. A 100 años de su nacimiento.

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 Una historia de Computación y Homofobia.

ALAN TURIN:

Infancia y juventud

Alan Mathison Turing nació en Paddington el 23 de junio de 1912. Sus padres Julius y Ethel residían en la India debido a que Julius trabajaba de funcionario en la India, pero decidieron volver al Reino Unido para que su hijo naciera allí. Esto hizo que Alan tuviera una infancia peculiar debido a los constantes viajes de sus padres entre Inglaterra e India durante los cuales dejaban a sus hijos al cargo de amigos.

A los 12 años entra en Sherborne School. Su jefe de estudios dijo de él “si lo único que quiere ser es un especialista científico, está perdiendo el tiempo en una escuela pública”. Durante su estancia en dicha escuela Turing perdió a su amigo Christopher Morcom por una tuberculosis bovina contraída tras beber leche de vaca infectada. Esto le hizo perder su fe religiosa y convertirse en ateo.

Tras Sherborne School, Turing fue a King’s College en Cambridge. A pesar de que destacó en el campo de las matemáticas y la computabilidad, en un artículo suyo de 1950 mostrará un toque filosófico/moralista ya que relacionó el concepto matemático de la computabilidad con problemas tradicionales como la separación de la mente y cuerpo, el libre albedrío y el determinismo.

En 1931 formaliza el concepto de máquina de Turing sustituyendo así el lenguaje formal que Kurt Gödel utilizaba sobre los límites de la computación y la demostrabilidad. En 1935 es nombrado profesor del King’s College, a la temprana edad de 22 años.

La Máquina de Turing
Desarrolló el concepto de la máquina de Turing. Una máquina de Turing es un dispositivo teórico que manipula símbolos de una cinta de entrada en función de unas reglas. Se define como un autómata, que mediante un cabezal lector que lee de una cinta de entrada símbolos de un alfabeto, cambiando entre estados en función de la entrada pudiendo rechazar o aceptar la cadena de entrada dependiendo del lenguaje que acepte. Dicha máquina era capaz de implementar cualquier problema matemático que pudiera representarse mediante un algoritmo. Formalmente se define en función de los estados que tiene dicho autómata el alfabeto de entrada y las transiciones que soportal. Es una herramienta básica para el campo de los autómatas y lenguajes formales.
Demostró el problema de la parada de una manera muy intuitiva, aunque dicha demostración la había publicado previamente Alonzo Church (cálculo lambda) con el que trabajaría en Princeton donde obtuvo en 1938 el Doctorado debido a sus estudios sobre la hipercomputación.

La siguiente etapa de su vida da un cambio radical ya que el objeto de sus estudios no es investigación sin rumbo sino un fin específico: El criptoanálisis.

La Segunda Guerra Mundial
Decide empezar a trabajar para el Ejército porque “Nada estaba haciendo nada al respecto”. En 1939 empieza a trabajar en Bletchley Park (estación secreta del Ejército) liderando el Hut- 8 que era una de las secciones de la estación Británica de “codebreaking” durante la 2ªWW. Fue uno de los principales protagonistas en el desmantelamiento y ruptura de la máquina Enigma, mediante la que el Eje ocultaba sus transmisiones. Tras la declaración de guerra del 3 de Septiembre , Turing se volcó en el criptoanálisis en Bletchley Park. Con el trabajo que habían realizado los criptoanalistas polacos, Turing desarrolló la “Bombe” que era una máquina capaz de romper el código de la Enigma. Pero no bastaba, el ejército polaco había interceptado una máquina enigma parecida a la que utilizaba el ejército alemán y sabían que aun así no les daría tiempo a descifrar mensajes, ya que cada día cambiaban la forma de cifrarlos.
En Diciembre de 1939 resolvió gran parte del indicador que era una parte de la configuración que se cargaba en la máquina cada día, en la misma noche concibió la idea de Banburismus (conocido como análisis secuencial). Desde 1940 en adelante el Hut-8 utilizó la bomba criptográfica para leer mensajes de la Lufftwaffe, en cambio el método utilizado por la Kriegsmarine era mucho más complejo y se tomaba por irrompible. Sin embargo Turing aprovechando el conocimiento que tenían de la máquina proporcionada por el ejército polaco desarrolló, el solo, un sistema para atacar el cifrado: El banburismo.

Máquinas EnigmaMáquinas Enigma

El banburismo es un proceso de criptoanálisis que desarrolló Alan Turing en Bletcheley Park (instalación militar orientada a romper la máquina enigma). El proceso se basaba en la probabilidad condicional secuencial para deducir información acerca de las configuraciones de la máquina Enigma. El objetivo del banburismo era reducir el tiempo necesario para que la “Bomba” identificara los patrones de los rotores ya que reducía mucho las posibilidades. En 1939 Turing consiguió romper el código ahora solo quedaba capturar mensajes trabajo que hizo la marina. El procedimiento aprovechaba la debilidad del indicador (configuración inicial de la Enigma) comparaban mensajes criptados con distintas configuraciones, si el desplazamiento sólo se diferenciaba de un carácter (CFE-CFT cada letra corresponde a un rotor), podían obtener dicho desplazamiento. En 1941 se empezó a descifrar formalmente mensajes, en particular del submarino U-boat. El Hut 8 aplicó dicho procedimiento durante 2 años, hasta 1943 cuando empezó a ser factible el plan de la bomba criptográfica. Esto dio una gran ventaja al bando aliado en la batalla del atlántico cuando EEUU entró en la guerra. En ese momento Turing tuvo un rol de ingeniero electrónico, ideó el concepto de la mecanización de la ruptura del material FISH (teletipo), aunque fue MHA Newman quien desempeñó el papel organizativo. La mezcla de las ideas sobre estadística de Turing junto con la electrónica a gran escala tuvo resultados trascendentales.

Bomba de TuringBomba de Turing

Durante los últimos años de la guerra, Turing colaboró en la creación del Colossus, una máquina totalmente electrónica, que tuvo gran importancia para la invasión de Europa por parte del bando aliado al descifrar un mensaje en el que los alemanes decían que el desembarco se iba a dar lugar en en Calais, al conocer esta creencia del enemigo, los americanos decidieron encauzar el desembarco a las playas de Normandía. Turing consideró dicha máquina como un cerebro primitivo.

Cabe destacar, que debido a ser secreto de estado, la implicación de Alan Turing en la desencriptación de códigos nazis no fue revelada al público hasta 1970. Por lo que murió sin que la gente supiera de su contribución a la victoria de la guerra.

Pasada la segunda guerra mundial
En 1944 ya mencionó al ingeniero civil Donald Bailey sobre la “construcción de un cerebro”, entre 1945, año en el que comenzó a trabajar en el National Physical Laboratory, y 1947, un año antes de abandonar el NPL, se dedico a dicha empresa. Existía un proyecto similar llamado EDVAC desarrollado paralelamente por los americanos pero el Automatic Computing Engine (ACE) de Turing se diferenciaba del proyecto estadounidense en que incluía la implementación de funciones aritméticas en circuitos electrónicos. Turing tenía en mente crear una máquina que pudiera ser configurada para hacer cálculos algebraicos, desencriptar códigos, manipular archivos e incluso jugar al ajedrez.
En 1947 creó el Abbreviated Code Instruction, origen de los lenguajes de programación.
A diferencia de la época de la segunda guerra mundial, en aquella ocasión no tuvo el apoyo de ingenieros y científicos, por lo que el ACE no se llegó a construir.
Gracias a la colaboración del ingeniero Frederic Calland Williams en 1948 se da por primera vez una demostración del principio de la máquina de Turing. Mientras tanto, estuvo entrenando como corredor de fondo y estuvo cerca de participar en los Juegos Olímpicos de ese año en representación de Inglaterra.

Tras la salida del NPL, se puso al cargo del laboratorio de computación de la Universidad de Mánchester, donde realizó parte del software del Mark I y escribió el artículo “Computing Machinery and Intelligence”. En este artículo Turing desarrolló la idea de la inteligencia artificial y propuso el test de Turing que es capaz de discernir una máquina de un ser humano.
En 1950, sus antiguos colegas del NPL hicieron una versión reducida de la máquina inicialmente ideada por Turing, la Pilot Model ACE.

Pilot ACEPilot ACE

Los dos últimos años de su vida Turing dedicó sus esfuerzos a la formación de patrones y la biología mecánica, más concretamente estudió el proceso que controla la distribución organizada de las células de los organismos (morfogénesis) y si éste seguía la secuencia de Fibonacci. Dichos estudios dieron como resultado su escrito “The Chemical Basis of Morphogenesis”.

Juicio y muerte
Desde el final de la guerra la inteligencia británica había decidido vigilar a Turing, pues sabían de su homosexualidad y no querían que alguien que sabía tantos secretos de la seguridad británica estuviera expuesto al chantaje. Finalmente, en Marzo de 1952 Turing fue detenido con motivo de su homosexualidad, la cual fue descubierta a raíz de las relaciones que mantuvo con un joven mancuniano.
Tras el juicio, en el que no se quiso defender al no considerar que estuviera cometiendo ningún delito, se le dio a elegir entre la cárcel o un tratamiento hormonal a base de estrógenos para neutralizar su libido. Alan eligió lo segundo que, si bien le libró del presidio, lo llevó a unos cambios físicos y anímicos que desencadenarían en el final de su vida.
Alan Turing fue encontrado por su asistenta el 8 de Junio de 1954. Murió el día anterior por ingestión de cianuro. Oficialmente la muerte fue considerada suicidio, se dice que mordiendo una manzana a la que había inyectado el veneno, pero su madre defendió que murió por una ingestión accidental de cianuro tras un experimento químico.

Referencia: Breve biografía de Alan Turing

Youtube

Ahorro de nucleósidos en la terapia antirretroviral

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La combinación de atazanavir y raltegravir proporciona resultados contradictorios en pacientes con VIH naive y pretratados

Juanse Hernández – 22/06/2012

Dos estudios diferentes, que evaluaron el uso de un mismo régimen antirretroviral que combinaba raltegravir (Isentress®) y atazanavir (Reyataz®) sin potenciar y sin el uso de análogos de nucleósido, han arrojado unos resultados contradictorios. Aunque la combinación muestra una eficacia similar a la observada con el empleo de terapias antirretrovirales de gran actividad (TARGA) estándar, lo cierto es que, por su dosificación dos veces al día, sus efectos secundarios y su baja barrera genética para el desarrollo de resistencia, la biterapia resulta una opción menos atractiva para personas con VIH sin experiencia previa en el uso de medicación antirretroviral. No obstante, en pacientes pretratados que responden bien a un régimen TARGA que contiene atazanavir, la biterapia constituye una potencial opción de simplificación.

Las guías terapéuticas utilizadas en la práctica clínica habitual no recomiendan una terapia antirretroviral sin inhibidores de la transcriptasa inversa análogos de nucleósido (ITIN). Este hecho se debe a que, hasta la fecha, no existían combinaciones de familias de fármacos capaces de igualar en eficacia y/o tolerabilidad a las que incluían dichos nucleósidos. Sin embargo, la llegada de los inhibidores de la integrasa -de los que el único fármaco comercializado hasta este momento es raltegravir- podría permitir nuevas combinaciones que obviaran el empleo de ITIN, especialmente útiles en personas con experiencia en tratamientos y virus con elevada resistencia a esta familia de fármacos, o en aquellas que no pueden tolerar la toxicidad asociada a los medicamentos de esta clase.

Entre las diferentes opciones evaluadas, algunos ensayos clínicos están investigando la eficacia y seguridad de la biterapia compuesta por raltegravir y darunavir/ritonavir (Prezista®/Norvir®); otros han centrado su atención en la combinación raltegravir y atazanavir (sin potenciar por ritonavir) y empiezan a arrojar ya sus primeros datos.

En la edición de mayo y junio de HIV Clinical Trials, se han publicado los resultados del ensayo SPARTAN, un estudio piloto multicéntrico que evalúa el régimen de dosificación dos veces al día compuesto por raltegravir y atazanavir sin potenciar con o sin análogos de nucleósido.

El estudio incluyó a un total de 94 pacientes con VIH sin experiencia previa en el uso de medicación antirretroviral que fueron distribuidos de forma aleatoria para recibir 300mg de atazanavir y 400mg de raltegravir, ambos administrados dos veces al día, o un régimen TARGA estándar formado por 300/100mg de atazanavir/ritonavir una vez al día y 300/200mg de tenofovir/emtricitabina (Truvada®) una vez al día.

Los resultados muestran que, tras 24 semanas de tratamiento, un 74,6% de las personas que tomaron atazanavir/ritonavir lograron la indetectabilidad viral (<50 copias/mL), en comparación con un 63,3% de los que recibieron la triterapia estándar (la muestra no era lo suficientemente grande como para mostrar diferencias significativas desde el punto de vista estadístico).

Las personas que tomaron la biterapia tuvieron una respuesta inicial más rápida que aquellas a las que se administró la triterapia, las cuales alcanzaron la misma respuesta más tarde.

Las concentraciones de atazanavir en el grupo que recibió la biterapia dos veces al día fueron más elevadas que los niveles históricamente registrados en personas que toman atazanavir potenciado por ritonavir y tenofovir/emtricitabina. En consonancia con estos niveles elevados, se apreció con mayor frecuencia hiperbilirrubinemia de grado 4 entre los pacientes que tomaron la biterapia que en los que recibieron la triterapia (20,6% frente a 0%, de forma respectiva).

Un total de seis de los 63 pacientes incluidos en el grupo de biterapia cumplió con los criterios para la realización de un test de resistencia (una carga viral igual o superior a 400 copias/mL lo que se consideró un fracaso virológico) en comparación con sólo uno en el grupo de triterapia. De los seis pacientes que tomaron biterapia y tuvieron fracaso virológico, cuatro desarrollaron mutaciones de resistencia a raltegravir.

Sobre la base de estos hallazgos, los investigadores concluyen: “[La combinación de] atazanavir y raltegravir, un régimen experimental sin ritonavir y ITIN, logró tasas de supresión virológicas comparables al actual estándar de cuidados en pacientes con VIH naive a los tratamientos”. Sin embargo, a tenor de los resultados observados, consideran que el perfil general de la biterapia -con desarrollo de resistencia viral y tasas más elevadas de hiperbilirrubinemia- no es suficientemente óptimo como para que prosiga su desarrollo clínico.

Otro estudio cuyos resultados han sido publicado en la edición de 1 de junio del Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes ha evaluado las concentraciones de fármacos en personas con VIH pretratadas que recibieron atazanavir, con o sin ritonavir, y diferentes dosis de raltegravir.

Este estudio de diseño abierto y cruzado incluyó a 25 hombres con VIH que estaban tomando atazanavir y tenían carga viral indetectable. Los participantes fueron blancos, con una media de edad de 45 años y habían estando tomando tratamiento antirretroviral durante una mediana de cuatro años. La mayoría de ellos (84%) estaban recibiendo atazanavir potenciado por ritonavir a nivel basal, y ninguno había tomado con anterioridad raltegravir.

Los pacientes fueron distribuidos de forma aleatoria para recibir 300mg de atazanavir y 400mg de raltegravir -ambos dos veces al día- durante cuatro semanas y, a continuación, 300/100mg de atazanavir/ritonavir una vez al día más 800mg de raltegravir una vez al día durante cuatro semanas más, o bien las mismas combinaciones pero en el orden inverso.

Los investigadores llevaron a cabo evaluaciones farmacocinéticas al final de cada período de cuatro semanas, en las que se midieron los niveles en plasma de atazanavir y raltegravir. A un subgrupo de pacientes también se les midió las concentraciones de fármaco en el líquido cefalorraquídeo y semen. Una vez finalizado el estudio, a los participantes se les ofreció la posibilidad de seguir tomando el mismo régimen antirretroviral con visitas de seguimiento a las semanas 24 y 48 para evaluar su eficacia y seguridad a largo plazo.

Los resultados ponen de manifiesto que tanto raltegravir como atazanavir mostraron una considerable variabilidad farmacocinética. Las concentraciones mínimas de atazanavir fueron más reducidas con la pauta de dosificación de dos veces al día que con la de una vez al día potenciada por ritonavir. En contraste, las concentraciones mínimas de raltegravir fueron más reducidas con la pauta de dosificación de una vez al día que con la de dos veces al día.

La concentración mediana de raltegravir en el líquido cefalorraquídeo supuso, en promedio, un 6% de las concentraciones plasmáticas, muy por debajo de lo esperado, lo que sugiere que el fármaco no atraviesa con facilidad la barrera hematoencefálica. En el caso de atazanavir, las concentraciones fueron incluso menores.

Los niveles de raltegravir en semen fueron variables, pero en general altos, aproximadamente tres veces más elevados que los niveles en plasma. Atazanavir tuvo una penetración muy limitada en el semen, con concentraciones de cerca de un 1% de las observadas en plasma.

En el 76% de los participantes que decidieron continuar en seguimiento una vez concluido el estudio, no se apreciaron ni efectos secundarios graves ni interrupciones de tratamiento como consecuencia de los efectos adversos durante las 48 semanas. Además, los niveles de carga viral durante dicho período permanecieron indetectables y los recuentos de células T CD4 estables.

En sus conclusiones, los investigadores señalan: “En personas adultas con infección por VIH controlada, los regímenes con atazanavir y raltegravir se mostraron eficaces y seguros”. Y añaden: “Las concentraciones valle de atazanavir [cada 12 horas] fueron más reducidas que las de atazanavir potenciado por ritonavir [cada 24 horas]; y la concentraciones valle de raltegravir cada 24 horas fueron más reducidas que las observadas cada 12 horas”.

A diferencia del estudio SPARTAN, las tasas de hiperbilirrubinemia de grado 4 registradas “fueron más bajas y no difirieron entre las dos estrategias de tratamiento”, apuntan los expertos. “La ausencia de interrupciones y la baja incidencia de efectos secundarios contrasta con los hallazgos advertidos en pacientes con VIH naive”, por lo que, según los investigadores, “nuestros hallazgos sugieren que los regímenes que contienen raltegravir más atazanavir podrían utilizarse como estrategia de inducción-mantenimiento en personas con toxicidad asociada a los antirretrovirales, sobre todo dislipidemia, o en aquellos casos en los que se necesita prescindir del uso de los análogos de nucleósido”.

Fuente: Hivandhepatitis / Elaboración propia.
Referencias: Kozal MJ, Lupo S, DeJesus E, et al. A Nucleoside- and Ritonavir-Sparing Regimen Containing Atazanavir Plus Raltegravir in Antiretroviral Treatment-Naive HIV-Infected Patients: SPARTAN Study Results. HIV Clinical Trials 13(3): 119-130. May-June 2012.

Carey D, Pett SL, Bloch M, et al. A Randomized Study of Pharmacokinetics, Efficacy, and Safety of 2 Raltegravir Plus Atazanavir Strategies in ART-Treated Adults. Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes 60(2): 143-149. June 1, 2012.

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Un estudio evidencia que el uso de darunavir/ritonavir más etravirina podría ser útil en la prevención del VIH

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Se comprueba que estos fármacos están presentes en concentraciones elevadas tanto en semen como en el tejido del recto

Miguel Vázquez – 21/06/2012

Un análisis farmacocinético realizado en EE UU -y publicado en la edición digital de Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes– llevó a cabo la monitorización de las concentraciones en semen y tejido rectal tanto de darunavir potenciado por ritonavir (Prezista®/Norvir®) como de etravirina (Intelence®) a lo largo de un período de ocho días en voluntarios sin VIH. Los responsables del estudio afirman que sus resultados revelaron la presencia de concentraciones elevadas de dichos antirretrovirales y sugieren que podrían ser viables para evitar la transmisión y la adquisición del VIH, especialmente en la población de hombres gais.

Los resultados de estudios recientes están poniendo de relieve el importante papel del tratamiento antirretroviral en los esfuerzos para prevenir tanto la transmisión como la adquisición del VIH. Así, el ensayo HPTN 052 evidenció que el uso de una terapia eficaz reduce hasta en un 96% el riesgo de transmisión del VIH en parejas heterosexuales serodiscordantes. Por su parte, otros estudios revelaron la eficacia del empleo de los fármacos antirretrovirales en la profilaxis pre- o postexposición para reducir el riesgo de contraer la infección en personas seronegativas.

En la actualidad, se desconoce si unas combinaciones específicas de antirretrovirales pueden resultar más eficaces que otras con tales propósitos. Los autores del estudio consideraron que, a la hora de seleccionar regímenes farmacológicos para prevenir la infección, podría ser útil definir las exposiciones a los antirretrovirales en los compartimentos biológicos vulnerables a la entrada del VIH o que ayudan a su propagación, como el tejido rectal o el semen.

En consecuencia, se diseñó un estudio farmacocinético que examinó las concentraciones de darunavir/ritonavir y etravirina en muestras de sangre, semen y tejido rectal de doce hombres sin VIH. Dichas concentraciones se monitorizaron de forma intensiva el día uno y, de nuevo, los días siete y ocho del ensayo. Los participantes tenían una mediana de 27 años de edad y su origen étnico era diverso. En todos los casos se toleraron bien los antirretrovirales.

Tras la primera dosis, los tres fármacos fueron detectados en las muestras de sangre, semen y tejido rectal.

Los niveles de darunavir fueron entre el 82 y el 92% menores en semen que en sangre una hora después de la primera dosis. Tras varias dosis, la presencia de fármaco en semen fue entre el 80 y el 85% menor que en sangre. No obstante, las concentraciones del fármaco en semen se acumularon entre 2 y 2,8 veces después de la administración de diversas dosis.

En cuanto a ritonavir, no se detectó su presencia en semen hasta dos horas después de la primera dosis. El pico de concentración se alcanzó a las ocho horas de tomar la dosis. Tras la primera administración, la exposición de ritonavir en semen estuvo entre el 89 y el 95% por debajo de la detectada en sangre y, tras múltiples dosis, llegó a estabilizarse en un 93% más baja. La exposición al fármaco en semen se acumuló a lo largo del estudio, multiplicándose por un valor de entre 1,4 y 2,3 veces.

Dos horas después de administrar la primera dosis, la presencia de etravirina era detectable en semen. La concentración de fármaco fue un 83-87% menor en semen respecto a la sangre y, tras múltiples dosis, fue entre el 85 y el 88% más reducida. De nuevo, el fármaco se acumuló en semen tras múltiples dosis (de 3,6 a 5,2 veces).

El equipo de investigadores comprobó que los niveles de los tres antirretrovirales no ligados a una proteína (el elemento del medicamento que tiene efecto farmacológico) fueron superiores en semen que en sangre. Esto resulta muy significativo para el uso preventivo del fármaco. Los autores explican que, a medida que disminuye la unión con las proteínas del plasma sanguíneo, existe una mayor cantidad de fármaco no ligado a proteínas que está disponible para atravesar las membranas celulares y distribuirse por los distintos compartimentos del organismo.

Así, los autores afirman que las concentraciones de fármaco no ligado en semen son mayores que en sangre (en el caso de los tres antirretrovirales analizados), lo que podría resultar eficaz para suprimir la replicación del VIH en el tracto genital masculino. También se hallaron indicios de que los fármacos del estudio podrían ayudar a prevenir la exposición al VIH durante el sexo anal. Una hora después de recibir la primera dosis, las concentraciones de los tres fármacos fueron significativamente superiores en el tejido rectal en comparación con la sangre (darunavir, 1,1 – 1,2 veces mayor; ritonavir: 5,8 – 12 veces mayor; etravirina: 15 – 16 veces superior).

Los niveles de los tres fármacos siguieron siendo mayores en el tejido rectal en comparación con la sangre tras recibir múltiples dosis (darunavir: 2,3 – 2,7 veces mayor; ritonavir: 13 – 27 veces mayor; etravirina: 7,5 – 9.7 veces superior). La exposición a estos fármacos también se acumuló con la dosificación múltiple.

Los investigadores concluyen que la rápida penetración y la concentración sostenida de darunavir y etravirina en la mucosa rectal son características deseables para prevenir el VIH, y esperan que estudios futuros ayuden a determinar si esas concentraciones en el tejido rectal y el semen consiguen suprimir por completo la secreción viral en dichos compartimentos corporales.

Fuente: Aidsmap.
Referencia: Brown KC, et al. Single and multiple dose pharmacokinetics of darunavir plus ritonavir and etravirine in semen and rectal tissue of HIV-negative men. J Acquir Immune Defic Syndr, online edition. DOI: 10. 1097/QAI.0b013e3185cb645, 2012.

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Aumento del riesgo de fracturas de cadera en personas coinfectadas por VIH y hepatitis C

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La reducción de la densidad mineral ósea explicaría la mayor incidencia observada en estos pacientes

Juanse Hernández – 20/06/2012

Según los resultados de un nuevo estudio estadounidense publicado en la revista Hepatology, la coinfección por el VIH y el virus de la hepatitis C (VHC) se asocia con un aumento del riesgo de fractura de cadera. Dado que en personas monoinfectadas por hepatitis C también se aprecia un fenómeno similar, los investigadores especulan que el incremento del riesgo observado podría estar causado por los efectos inflamatorios de estas infecciones virales. Con todo, no descartan que los factores sociales y de estilo de vida puedan, asimismo, desempeñar un papel importante.

Es bien sabido que la infección por hepatitis C se asocia con una disminución de la densidad mineral ósea. Este también es el caso de la infección por VIH y el de algunos fármacos antirretrovirales, en especial tenofovir (Viread®; también coformulado en Truvada®, Atripla® y, próximamente, en Eviplera®). Sin embargo, hasta la fecha todavía no ha sido esclarecida la asociación entre la reducción de la densidad mineral ósea -advertida en el contexto de la monoinfección por hepatitis C y de la coinfección por VIH y VHC- y el riesgo de fractura.

Con el fin de arrojar un poco más de luz sobre esta cuestión, un grupo de investigadores estadounidenses diseñó un gran estudio prospectivo que tenía como objetivo comparar la incidencia y el riesgo de fractura de cadera en más de tres millones de pacientes de acuerdo con su estado serológico a la infección por VIH y hepatitis C.

Los expertos seleccionaron la fractura de cadera como consecuencia de su relación con la disminución de la densidad mineral ósea y por su asociación con el incremento del riesgo de mortalidad.

El estudio incluyó a un total de 3.111.000 personas no infectadas; 277.000 monoinfectadas por hepatitis C; 96.000 pacientes con infección por VIH solamente; y 37.000 personas coinfectadas por VIH y VHC. Todos los sujetos habían recibido atención sanitaria entre 1999 y 2005.

En general, no se hallaron diferencias importantes por lo que respecta a las características de las personas monoinfectadas por hepatitis C, las monoinfectadas por VIH y las coinfectadas por VIH y VHC. Los pacientes que tenían sólo hepatitis C fueron de mayor edad, tuvieron más probabilidades de ser caucásicos y mujeres.

Además, en comparación con las personas que únicamente tenían VIH, las monoinfectadas por hepatitis C mostraron de forma significativa más probabilidades de padecer ciertas afecciones -como por ejemplo, enfermedad cardiovascular, asma, alcoholismo, diabetes, enfermedad renal crónica y artritis reumatoide- de las que se sabe se relacionan con un aumento del riesgo de baja densidad mineral ósea o de caídas.

Los resultados revelan que la incidencia de fractura de cadera fue más baja en los participantes que no tenían ninguna de las dos infecciones (1,29 por 1.000 paciente-años). Dicha tasa se incrementó en el contexto de la monoinfección por VIH (1,95 por 1.000 paciente-años) y de la monoinfección por hepatitis C (2,69 por 1.000 paciente-años). La tasa de incidencia más elevada de todas se registró en los pacientes coinfectados por VIH y VHC (3,06 por 1.000 paciente-años).

Tras ajustas por factores tales como la edad, el sexo y la presencia de otros factores asociados con osteoporosis o caídas, los investigadores hallaron que la coinfección por VIH y VHC se relacionó con un aumento del riesgo de fractura mayor al observado en la monoinfección por hepatitis C (cociente de riesgo [CR]: 1,38; intervalo de confianza del 95% [IC95%]: 1,25 – 1,53).

Por otra parte, los resultados revelaron que los pacientes coinfectados también tenían más probabilidades de experimentar una fractura de cadera que las personas con infección por VIH solamente (en mujeres, CR: 1,76; IC95%: 1,44 – 2,16; en varones, CR: 1,36; IC95%: 1,20 – 1,55). El riesgo de fractura fue asimismo más elevado en comparación con los participantes que no estaban infectados por ninguno de los dos virus (en mujeres, CR: 2,65; IC95%: 2,21 – 3,17; en varones, CR: 2,20; IC95%: 1,97 – 2,47).

La monoinfección por hepatitis C se asoció con un aumento del riesgo de fractura de cadera en comparación con las personas monoinfectadas por VIH y los pacientes no infectados, sobre todo en personas con edades comprendidas entre 19 y 39 años (en mujeres, CR: 3,56; IC95%: 2,93 – 4,32; en varones, CR: 2,40; IC95%: 2,02 – 2,84).

“La coinfección por VIH y VHC se relacionó con un aumento de las tasas de fractura de cadera en comparación con las personas monoinfectadas por hepatitis C, las monoinfectadas por VIH, y las personas sin ningunos de los dos virus”, apuntan los investigadores. Y añaden: “Los pacientes monoinfectados por VHC tuvieron un aumento del riesgo de fractura de cadera en comparación con las personas no infectadas”.

El estudio no explica cuál es la razón que podría estar detrás de la relación observada. No obstante, los investigadores creen que la causa podría ser debida a los efectos inflamatorios del VIH y el VHC. “Las tasas más elevadas de fracturas apreciadas en las personas coinfectadas por VIH y VHC en comparación con los pacientes que sólo tenían hepatitis C podría ser consecuencia de los efectos añadidos de las terapia antirretroviral sobre la densidad mineral ósea”.

En cualquier caso, los autores del estudio también creen que otros factores pueden desempeñar un papel importante. “El uso de drogas, el consumo elevado de alcohol, un déficit nutricional y la fragilidad en personas con hepatitis C podrían contribuir asimismo en el aumento del riesgo, con independencia del impacto de la infección por VHC sobre la densidad mineral ósea”.

Por tal motivo, los investigadores concluyen: “Se requiere investigación adicional que determine los mecanismos por los cuales la hepatitis C crónica y la coinfección por VIH y VHC afecta a la densidad mineral ósea y a la incidencia de fracturas”.

Fuente: Aidsmap.
Referencia: Lo Re V, Volk J, Newcomb CW, et al. Risk of hip fracture associated with hepatitis C virus infection and hepatitis C/HIV coinfection. Hepatology, online edition. DOI: 10.0112/hep25866, 2012.

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El inicio de la terapia antirretroviral durante la primoinfección reduciría la presencia de reservorios del VIH

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Sin embargo, la infección de determinadas células CD4 latentes no se vería afectada por esta estrategia

Francesc Martínez – 19/06/2012.

El comienzo del tratamiento antirretroviral durante la infección aguda por VIH podría reducir el número de células CD4 latentes infectadas, hecho importante por su función de reservorios del virus, dado que este se integra en el genoma y no se ve afectado por los antirretrovirales, que sólo actúan sobre virus en replicación. Estas son las conclusiones de un estudio publicado en la edición digital de Proceedings of the National Academy of Sciences USA.

Los efectos beneficiosos de empezar la terapia anti-VIH durante la primoinfección ya fueron apreciados en un estudio en el cual se administró un ciclo de un año de tratamiento antirretroviral que se inició durante la infección primaria. Se observó que el comienzo del tratamiento definitivo se retrasó un año y medio respecto a las personas que siguieron el procedimiento habitual (produciendo una ganancia de seis meses sin necesidad de terapia anti-VIH). En otro estudio al respecto, se advirtió una función inmunitaria más conservada en las personas que fueron tratadas durante la infección aguda.

En el presente estudio, un equipo de investigadores de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill investigó los efectos de la primoinfección sobre las células CD4 latentes. Los autores del ensayo establecieron un modelo matemático que predecía la frecuencia inicial de la infección de las células latentes a partir de los recuentos de células CD4 latentes iniciados un año después de la infección, el inicio de la terapia antirretroviral y los cambios de carga viral y niveles de CD4 observados.

El modelo evidenció que, en la mayoría de pacientes que empezaron la terapia antirretroviral durante la infección aguda, el tratamiento redujo la infección de células CD4 latentes.

La tasa de infección de nuevas células CD4 latentes disminuyó a partir del primer año bajo tratamiento anti-VIH, excepto en las personas con bajos recuentos iniciales de CD4 latentes infectados, en las que no se apreció disminución. Los investigadores concluyeron que había dos tipos de células CD4 latentes: unas inestables, cuya infección es controlable por medio de un inicio precoz de la terapia antirretroviral; y otras estables, que se infectan y se mantienen a pesar del tratamiento anti-VIH durante la primoinfección.

Los resultados del presente estudio ponen de manifiesto la necesidad de nuevas estrategias terapéuticas dirigidas a impedir la infección de las células CD4 latentes, especialmente las estables a largo plazo. Dichas estrategias podrían basarse en una potenciación de la respuesta inmunitaria celular, que permitiera la detección de células latentes estables infectadas y su eliminación, hecho que, combinado con una terapia antirretroviral precoz, podría permitir eliminar la infección del organismo.

En la actualidad, se están ensayando nuevas formas de potenciación del sistema inmunitario frente al VIH, ya sea evitando la entrada del virus en los linfocitos o creando linfocitos capaces de detectar células infectadas y eliminarlas. Cabrá esperar que estas técnicas, que, por el momento, son ineficaces, se optimicen durante los próximos años hasta permitir la ansiada curación de la infección por VIH.

Fuente: HIVandHepatitis.
Referencia: Archin NM, Vaidya NK, Kuruc JD, et al. Immediateantiviral therapy appears to restrict resting CD4+ cell HIV-1 infection without accelerating the decay of latent infection. Proceedings of the National Academy of Sciences USA. May 29, 2012 (Epub ahead of print).

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¿Qué HSH podrían obtener un máximo beneficio de la profilaxis preexposición al VIH intermitente?

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Esta estrategia sería más adecuada para aquellos hombres que practican sexo con hombres que mantienen relaciones de riesgo menos de tres veces por semana y que planifican sus encuentros sexuales

Miguel Vázquez – 15/06/2012

Un estudio de EE UU publicado en la edición digital de Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes ha detectado algunos de los requisitos que, teóricamente, deberían cumplir los hombres que practican sexo con otros hombres (HSH) para que tengan más posibilidades de beneficiarse del uso de una profilaxis preexposición intermitente (PPrE). Entre dichas características se encuentran: tener una mayor edad, tener un nivel educativo más elevado, utilizar redes de contacto sexual en internet y mantener relaciones sexuales fuera del contexto de una relación estable.

Los responsables del estudio comprobaron que los hombres que respondían a ese perfil eran más propensos a planificar sus encuentros sexuales y a practicar relaciones sexuales anales menos de tres veces a la semana. Afirman que estos resultados podrían permitir determinar qué población de HSH podría obtener un máximo beneficio de la PPrE intermitente administrada en función de la práctica de la relación sexual.

El pasado mes de noviembre de 2010, se hicieron públicos los resultados del estudio iPrEx, que evidenciaron que el régimen de profilaxis preexposición empleado fue capaz de reducir en un 44% el riesgo de infección por VIH en el conjunto de la población del estudio, compuesta por hombres gais y otros HSH.

Sin embargo, también se ha comprobado que (al margen de las incertidumbres respecto a su precio, posibles efectos secundarios o la aparición de virus resistentes) uno de los principales obstáculos para el éxito de la PPrE es el nivel de adhesión al régimen de fármacos empleado como profilaxis. Por este motivo, se había propuesto que la administración intermitente de la misma podría suponer una estrategia para superar esta limitación. La profilaxis preexposición intermitente centrada en el momento del sexo implica tomar una dosis de terapia antirretroviral antes de la relación sexual de riesgo y, poco después de concluida ésta, la persona tendría que tomarse una segunda dosis.

En relación con esta PPrE intermitente, un equipo de investigadores de EE UU decidió determinar mejor qué características presentaban los HSH que cumplían con estos criterios. Para el ensayo, se contactó con los hombres gais sin VIH a través de de redes sociales en internet a finales de 2010. En todos los casos se trató de hombres sexualmente activos (concepto que se definió como haber practicado una relación sexual anal en el mes anterior).

Los participantes proporcionaron datos personales, así como información sobre sus comportamientos sexuales de riesgo, el modo en el que planificaban sus encuentros sexuales, cómo utilizaban las redes de contactos sexuales y también si mantenían alguna relación estable.

En el estudio participaron un total de 1.013 hombres. La mediana de edad fue de 28 años y la mayoría (56%) declararon que su última relación anal se realizó sin protección. Cuando se preguntó por su actividad sexual en la semana previa, el 49% de los varones indicaron que no habían mantenido ninguna relación sexual, el 27% afirmaron haber practicado sexo una vez y el 9%, haberlo hecho dos días. El 15% restante informaron de que había practicado sexo tres o más días de la semana.

La mitad de los hombres comunicaron que su último encuentro sexual no había sido previsto y en el 8% de los casos, el plan se había hecho unos pocos minutos antes. El resto de los hombres señalaron que los planes de los encuentros sexuales se habían planeado con horas de antelación (en el 22% de los casos), con una anticipación de uno a tres días (11%), o con más de tres días de previsión (8%).

En total, en el 31% de los hombres se registró tanto una menor frecuencia en las relaciones sexuales como una planificación de las mismas y, en consecuencia, serían posibles candidatos para la PPrE intermitente.

Entre los factores relacionados con unas prácticas sexuales menos frecuentes y su planificación en el tiempo estuvieron la mayor edad (mediana de 30 años frente a 27; p <0,001), una mayor probabilidad de contar con una educación universitaria (46 frente al 32%; p <0,001), haberse realizado una prueba del VIH en los últimos doce meses (54 frente a 47%; p= 0,033), usar redes de contacto sexual por internet al menos una vez a la semana (55 frente al 44%; p= 0,001) y que el último encuentro sexual se produjera con una pareja no comprometida (60 frente al 38%; p <0,001).

Los autores del estudio concluyen que el conocimiento adicional sobre la frecuencia y planificación sexual resultará crucial para identificar qué población de HSH será la que más provecho podría extraer de la profilaxis preexposición intermitente. La dosificación diaria de tenofovir/emtricitabina seguirá siendo la opción de PPrE más adecuada para los HSH en situación de alto riesgo de infección por VIH que declaren una actividad sexual más frecuente o menos planificada.

Fuente: Aidsmap.
Referencia: Volk JE, et al. Sexual frequency and planning among at-risk men who have sex with men (MSM) in the US: implications for event-based intermittent pre-exposure prophylaxis (PrEP). J Acquir Immune Defic Syndr, online edition. DOI: 10.1097/QAI.0b013e31825bd87d, 2012.

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