Una nueva terapia basada en cuatro tratamientos se muestra segura y eficaz

Francesc Martínez – 14/06/2012

Dos presentaciones realizadas en el marco del Encuentro de la Sociedad de Oncología Clínica de EE UU (ASCO, en sus siglas en inglés), celebrado recientemente en Chicago, han descrito, de forma respectiva, aspectos relativos a la progresión del cáncer anal en personas con VIH y al uso de una combinación de cuatro terapias para su tratamiento.

Los cánceres causados por virus oncogénicos, tales como el cáncer de cuello de útero o el cáncer anal –cuyo responsable es el virus del papiloma humano (VPH)–, tienen una especial importancia en la población con VIH, ya que el VPH se elimina con mayor dificultad en las personas infectadas que en las seronegativas, hecho que facilita la progresión de la infección, incrementando las probabilidades de experimentar dichos cánceres.

En la primera de las presentaciones, un equipo de investigadores estadounidenses llevó a cabo un estudio retrospectivo de 35 personas con VIH y cáncer anal invasivo, cuyos resultados fueron comparados con los de 52 personas sin VIH con el mismo tipo de cáncer. Los participantes de ambos grupos recibieron el mismo tratamiento: radioterapia, mitomicina-C y 5-fluorouracilo.

Las personas con VIH tenían una edad media inferior a la de las personas no infectadas (44 y 52 años, respectivamente).

En el grupo con VIH había una mayor proporción de hombres (89 y 52%, de forma respectiva) y de personas de etnia negra (82 y 48%, de forma respectiva).

Las proporciones de personas con cánceres en estadios avanzados (IIIA o IIIB) fueron similares en ambos grupos (45% y 46% en personas con y sin VIH, respectivamente). No obstante, mientras que el 15% de las personas sin VIH tenían cáncer en estadio IV, ninguna de las seropositivas había alcanzado dicho estadio al entrar en el estudio.

En promedio, el tiempo hasta experimentar recurrencia local del cáncer fue 20 meses inferior en el grupo con VIH.

La mediana del tiempo de supervivencia fue de 34 meses en el brazo con VIH y de 39 en el de pacientes sin VIH, diferencia que no alcanzó valores significativos. Las diferencias se mantuvieron estables al ajustar en función de los niveles de CD4. Sin embargo, mientras que ningún participante con VIH sobrevivió más de 90 meses, el 22% de aquellos no infectados sobrevivió 120.

La similitud en la mediana del tiempo de supervivencia, aun cuando la progresión local tenía lugar 20 meses antes en el grupo con VIH, se explicaría por la mayor presencia de personas con cáncer en estadio IV en el grupo de seronegativos. Este hecho implicaría una mayor agresividad del cáncer anal en personas con VIH.

En la segunda presentación, un equipo de investigadores de Nueva York (EE UU) analizó los resultados de los ensayos clínicos de fase II con una terapia cuádruple para el carcinoma anal de células escamosas –el más común–. Dicha combinación consistía en radioterapia, el anticuerpo monoclonal cetuximab y los agentes quimioterápicos 5-fluorouracilo y cisplatino.

En uno de los dos estudios (AMC045) participaron personas con VIH, mientras que en el otro (ECOG 3205) únicamente fueron incluidas personas seronegativas.

De los 45 participantes con VIH, el 24% tenía cáncer anal en estadio I, el 42% en estadio II y el 34% en estadio III. De las 28 personas sin VIH, las tasas correspondientes fueron, respectivamente, del 11%, 50% y el 39% para los tres estadios.

El 82% de los participantes con VIH y el 79% de aquellos sin VIH completaron el protocolo de tratamiento. Los acontecimientos adversos de tipo inmunitario de grados 1 o 2 fueron poco frecuentes (4% y 8% de los participantes con y sin VIH, de forma respectiva).

El 7% de las personas con VIH y el 14% de las no infectadas por el virus tuvieron que ser sometidas a colostomía.

Las tasas de supervivencia libre de progresión a los dos años fueron del 80% en el grupo con VIH y del 92% en el grupo sin VIH.

Las tasas de supervivencia global a dos años fueron del 89% en el brazo con VIH y del 93% en el de personas no infectadas por el virus.

Los investigadores concluyeron que, a la luz de los datos de eficacia y seguridad observados en el estudio, la terapia cuádruple es eficaz para el tratamiento de carcinomas anales de células escamosas, tanto en personas con VIH como en aquellas no infectadas.

Fuente: HIVandHepatitis.
Referencias: Rubinstein PG, Sreenivasappa SB, Gupta S, et al. Concurrent chemoradiotherapy with 5-fluorouracil and mitomycin-C for invasive anal carcinoma in HIV-positive patients receiving highly active anti-retroviral therapy versus non-HIV patients. American Society of Clinical Oncology Annual Meeting (ASCO 2012). Chicago, June 1-5, 2012. Journal of Clinical Oncology 30 (supplement). Abstract e14590.

Garg M, Lee JY, Kachnic LA, et al. Phase II trials of cetuximab (CX) plus cisplatin (CDDP), 5-fluorouracil (5-FU) and radiation (RT) in immunocompetent (ECOG 3205) and HIV-positive (AMC045) patients with squamous cell carcinoma of the anal canal (SCAC): Safety and preliminary efficacy results. American Society of Clinical Oncology Annual Meeting (ASCO 2012). Chicago, June 1-5, 2012. Journal of Clinical Oncology 30 (supplement). Abstract 4030.

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