Por sus características, el fármaco también podría ser útil en la profilaxis postexposición para prevenir la infección por VIH

Miguel Vázquez – 12/06/2012

Recientemente, la Agencia de la Alimentación y el Medicamento de EE UU (FDA, en sus siglas en inglés) autorizó una modificación del prospecto para raltegravir (Isentress®), en la que se añadieron datos a más largo plazo que evidencian que el fármaco sigue siendo eficaz durante más de tres años. El pasado mes de noviembre, el mismo organismo había autorizado otra modificación del prospecto de este medicamento al haberse detectado y caracterizado de forma más precisa sus posibles efectos secundarios.

En una noticia relacionada, una investigación con raltegravir concluyó que el empleo del fármaco parece constituir una buena opción como profilaxis postexposición (PPE) para prevenir la infección por VIH.

En estudios clínicos anteriores, raltegravir (el único fármaco aprobado en la actualidad de la familia de los inhibidores de la integrasa del VIH) demostró ser seguro y bien tolerado. En entornos clínicos ‘reales’, ha supuesto una opción “de rescate” muy necesaria para pacientes con gran experiencia en tratamiento cuyo virus presentaba altos niveles de resistencia, así como una terapia con pocos efectos secundarios para personas sin experiencia en tratamientos.

Hace poco tiempo, el fabricante del fármaco (Merck) anunció que la FDA aprobó una actualización del prospecto para incluir datos de 156 semanas procedentes del ensayo de fase III STARTMRK, en donde se comparó la administración de 400mg de raltegravir dos veces al día frente a al ampliamente utilizado no análogo de nucleósido (ITINN) de una única toma diaria efavirenz (Sustiva®), en ambos casos en combinación con tenofovir y emtricitabina (los dos fármacos presentes en el comprimido de dosis única Truvada®) en 563 personas adultas con VIH sin experiencia en tratamientos.

A la semana 48 (el criterio de medición primario del estudio), se comprobó que raltegravir tuvo una eficacia similar a la de efavirenz a la hora de conseguir una carga viral indetectable (86% y 82% de los participantes, de forma respectiva).

El análisis a la semana 156 evidenció que la supresión virológica se mantuvo de forma prolongada: el 76% de las personas que recibían raltegravir y el 68% de las que tomaban efavirenz mantenían una carga viral indetectable. Los voluntarios que tomaban raltegravir mostraron un mayor aumento promedio de células CD4 a la semana 156 (281 células/mm3 frente a 241 células/mm3).

Los pacientes que tomaron raltegravir fueron menos propensos que los que recibieron efavirenz a interrumpir su tratamiento debido a acontecimientos adversos (5% frente a 9%, de forma respectiva a la semana 156), siendo especialmente notable la reducción de los efectos secundarios de tipo neuropsiquiátrico. Las personas que recibieron raltegravir también presentaron unos cambios menores en los niveles de lípidos en sangre.

Por su parte, un estudio recogido en el ejemplar del 1 de abril de 2012 de Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes evaluó la eficacia de un régimen triple consistente en raltegravir, tenofovir y emtricitabina como método de prevención de la “mañana siguiente” tras una exposición sexual de alto riesgo.

El estudio contó con 100 personas sin VIH que visitaron la clínica en las 72 horas siguientes a la posible exposición al virus, incluyendo la exposición por vía anal, vaginal, oral o de cualquier otra mucosa, al semen, las secreciones cervicovaginales o rectales de una pareja sexual de la que se sabía que tenía VIH o de una pareja de estado serológico desconocido.

La mayor parte de los participantes (83%) eran hombres que practicaban sexo con hombres. Casi la tercera parte afirmó que sabía que tenía sexo con una pareja seropositiva, un 57% declaró haber practicado sexo anal sin protección, siendo el sexo insertivo dos veces más habitual que el receptivo (42% frente al 21%).

De los 85 participantes de los que se dispuso de datos evaluables a los tres meses, ninguno se infectó por VIH. Se realizaron recuentos de comprimidos a los días 14 y 28. El 57% de las personas completó el régimen tal y como fue pautado, mientras que el 27% afirmó que tomó los fármacos de forma diaria, pero que en ocasiones se saltaban la segunda dosis de raltegravir del día (una posible desventaja frente al régimen profiláctico de una única toma diaria de efavirenz/tenofovir/emtricitabina).

Los efectos secundarios más comunes fueron náuseas o vómitos (27%), diarrea (21%), dolor de cabeza (15%), fatiga (14%), síntomas abdominales (como por ejemplo, dolor, gases o hinchazón; 16%) y dolores musculares o articulares (8%). En general, los acontecimientos adversos fueron de carácter leve y no obligaron a interrumpir la toma de fármacos. Las tasas de acontecimientos adversos fueron significativamente menores que las registradas de forma histórica por las personas que usan zidovudina/lamivudina (AZT/3TC) más un inhibidor de la proteasa potenciado con ritonavir como PPE.

En sus conclusiones, los autores indican que el empleo de raltegravir, tenofovir y emtricitabina puede resultar útil como régimen triple en la PPE, aunque señalan que el estudio carecía de la potencia estadística como para demostrar una posible eficacia en la prevención del VIH. No obstante, consideran muy prometedor el hecho de que no se registraran infecciones por VIH entre las personas en situación de alto riesgo que tomaron raltegravir, tenofovir y emtricitabina, unido al elevado grado de tolerabilidad de raltegravir.

Según el equipo de investigadores responsable del estudio, el uso de un inhibidor de la integrasa tiene mucho sentido en la prevención de la infección por VIH, ya que esta familia de antirretrovirales podría evitar que el virus se instalase en reservorios latentes de células susceptibles, actuando sobre una diana celular distinta a la de los inhibidores de la transcriptasa inversa utilizados con más frecuencia en la profilaxis postexposición.

Fuente: HIVandHepatitis.

Referencias: Merck. FDA Approves New Labeling for ISENTRESS (raltegravir) to Include 156-Week Data Demonstrating Long-Term Efficacy, Safety and Tolerability with ISENTRESS in Combination Therapy in Previously Untreated Adult Patients Infected with HIV-1. Press release. May 21, 2012.

Mayer KH, Mimiaga MJ, Gelman M, et al. Raltegravir, Tenofovir DF, and Emtricitabine for Postexposure Prophylaxis to Prevent the Sexual Transmission of HIV: Safety, Tolerability, and Adherence. Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes April 1, 2012; 59 (4): 354-359.

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